jueves, 26 de agosto de 2010

26 de Agosto - TRANSVERBERACIÓN DEL CORAZÓN DE TERESA DE JESÚS




Yo toda me entregué y di,

y de tal suerte he trocado,
que mi Amado es para mi,
y yo soy para mi Amado.


Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó rendida
en los brazos del amor,
mi alma quedó caída.
Y cobrando nueva vida,
de tal manera he trocado,
que es mi Amado para mí,
y yo soy para mi Amado.

 Tiróme con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su criador.
Yo ya no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mí,
y yo soy para mi Amado. Amen

1 comentario:

  1. No me queda mas que repetir esta frase: "Mi amado es para mi, y yo soy para mi amado". Cuanto amor nos da el Señor. Hermosa oración. Saludos y Bendiciones

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