sábado, 24 de marzo de 2012


Es la hora. Ha llegado la hora del encuentro, de la entrega, de la decisión, de la escucha, del servicio, de la alabanza, de la glorificación.
Éste es el tiempo oportuno, el día de la salvación, tiempo de esperanza.
Se trata de vivir toda la vida, cada momento, siguiendo a Jesús y recorriendo su camino.

Florentino Ulibarri


jueves, 22 de marzo de 2012

LO IMPORTANTE ES CAMINAR HACIA LA PERFECCIÓN



"No tenga prisa por llegar a la perfección. Es que a la perfección no llegaremos sino en el cielo. Ahora es cuestión de caminar hacia ella.


Como es inherente a nuestra naturaleza tener defectos, respetemos a cada uno (y a nosotros mismos) su defecto y tendremos mucho ganado para la paz exterior.


Todas las perfecciones que hay en nosotros, sobre todo las sobrenaturales, son trocitos de la perfección divina, la misma de Dios; como toda la claridad que hay en la tierra es de la luz del sol.


Cuando Dios crea las almas les señala el término al que habrían de llegar, pero esto no es límite, sino más bien altura, pues se trata de participar de las perfecciones divinas.  Se trata más de calidad que de cantidad."


Bartolomé Xiberta, O.Carm, en "Fragmentos Doctrinales".


miércoles, 29 de febrero de 2012



 



 I - EL TRIGO DE LA CASA DEL PAN (BELÉN)

De ignorada semilla,
del primigenio origen,
brotó hacia su destino
de tormenta y bonanza.
¿En qué pan
o en qué inútil abrojo
acabará muriendo?

A Ti, amor,
a Ti, pan de la Vida,
te pido que, otra vez,
como en aquel pesebre,
germine generosa
en tierra de promesas,
y beba en la fontana
de tu costado hendido.

Que maduren al sol
las espigas humildes,
que sean el manjar
del último banquete.

Y cuando llegue el tiempo
de la trilla final,
a Ti, amor,
a Ti, pan de la Vida,
te pido que, otra vez,
como en la Santa Cena,
los granos de su trigo
sean la harina blanca
del pan que Tú conviertes
en carne salvadora.

domingo, 25 de diciembre de 2011

CREDO SENCILLO PARA NAVIDAD


Yo creo en un niño pobre
que nació de noche en una cuadra,
arropado sólo por el amor de sus padres
y la bondad de la gente más sencilla.

Yo creo en un hombre sin importancia
austero, fiel, compasivo y valiente,
que hablaba con Dios como con su madre,
que hablaba de Dios como de su madre,
contando, llanamente, cuentos sencillos,
y por eso molestó a tanta gente
que al final lo mataron,
lo mataron los poderosos, los santos, los sagrados.

Yo creo que está vivo, más que nadie,
y que en él, más que en nadie,
podemos conocer a Dios
y sabemos vivir mejor.

Y doy gracias al Padre
porque Él nos regaló este Niño
que nos ha cambiado la vida,
y nos ha dado sentido y esperanza.
Yo creo en este niño pobre
y me gustaría parecerme a  El.

José Enrique Galarreta

¡MIRA QUE ERES LOCO !!!


Nos han dicho que quieres volver a nacer otra vez.
Mira que eres loco ¿eh? 
¿Pero no ves lo que somos y lo que estamos haciendo?
Y, sin embargo, Tú quieres venir.
Ya no sé si con tu gesto testarudo de volver cada Navidad
estás pretendiendo decirnos algo:
Que el cielo está siempre abierto, que hay estrellas para guiar nuestros pasos, que hay ángeles humanos a nuestro lado, que podemos hacernos tiernos como niños,
que el mundo puede ser nuevo y que Dios es Padre y Madre en nuestro desconcierto.
Que nadamos en abundancia mientras hay personas, hermanos nuestros y tuyos, que sufren hambre de pan, 
de cultura, de cariño, de libertad, de dignidad...
Que tenemos un mensaje que se llama Evangelio, que todavía no es Buena Noticia para todos.
Que nos preocupamos mucho por nosotros 
y nos justificamos dando limosna.
Si es así, Jesús, ven a nuestras casas esta Navidad.
Ven a nuestra ciudad, ven a nuestro grupo, ven a nuestro mundo.
Y ven, antes que nada, a nuestro corazón.                                                         

Ulibarri, Fl. 


martes, 20 de diciembre de 2011

YO TE SALUDO MARÍA



Yo te saludo, María,
porque el Señor está contigo:
en tu casa, en tu calle, en tu pueblo,
en tu abrazo, en tu seno.
Yo te saludo, María,
porque te turbaste
–¿quién no lo haría ante tal noticia?–
mas enseguida recobraste paz y ánimo
y creíste a un enviado cualquiera.

Yo te saludo, María,
porque preguntaste lo que no entendías
–aunque fuera mensaje divino–
y no diste un sí ingenuo ni un sí ciego,
sino que tuviste diálogo y palabra propia.

Yo te saludo, María,
porque concebiste y diste a luz
un hijo, Jesús, la vida;
y nos enseñaste cuánta vida
hay que gestar y cuidar
si queremos hacer a Dios presente en esta tierra.

Yo te saludo, María,
porque te dejaste guiar por el Espíritu
y permaneciste a su sombra,
tanto en tormenta como en bonanza,
dejando a Dios ser Dios
y no renunciando a ser tú misma.

Yo te saludo, María,
porque abriste nuevos horizontes
a nuestras vidas,
fuiste a cuidar a tu prima,
compartiste la buena noticia,
y no te hiciste antojadiza.


Yo te saludo, María.
¡Hermana peregrina de los pobres de Yahvé,
camina con nosotros,
llévanos junto a los otros
y mantén viva nuestra fe!



domingo, 18 de diciembre de 2011

A EJEMPLO DE JOSÉ Y MARÍA


Casi, casi, Navidad está llegando. En estos días, antes de empezar nuestras labores, pidamos con confianza y fe viva que lo que aún tenga que ser renovado lo sea.
Miremos a María y a osé, estrellas del Adviento, y que el Espíritu Santo nos moldee a su ejemplo. Oremos:

Te esperamos.
Te estamos esperando. 
Este año va de veras la Navidad,
no va ha ocurrir como otras veces,
que montamos mucha fiesta
y no te hacemos hueco.

Verás, Señor, cómo mejoramos,
estamos más en sintonía contigo,
celebramos las cosas a tu manera.

Llevamos preparando el corazón
durante todo el Adviento,
adornamos las casas y las calles,
para que Tú entres en todos los corazones.

No permitas que la nuestra
sea,una Navidad folclórica;
ayúdanos a celebrar lo esencial
y a que sea tu Amor lo que nos una.

Entra, pasa, no hace falta que llames;
estamos todos esperándote,
vas a ser el Invitado principal
de estas navidades vividas Contigo.

Calma nuestras impaciencias;
que aprendamos, como José,
a dejar que las cosas sucedan
sin perder el equilibrio,
sin bloquearnos por la protesta,
sin rechazar al diferente, 
sin juzgar con dureza.

Danos la sabiduría de José,
para pensar bien de la gente,
para dejar obrar a Dios,
y para apostar por la bondad del otro.

Haznos generosos como María,
para darte el sí,
para estar disponibles siempre
aunque no entendamos.

Ayúdanos a cuidar nuestra familia,
a mantener viva la comunicación,
a generar ternuras y detalles,
y a estar atentos a lo que necesita el otro.
Amén.

José "Pepe" Alonso