I - EL TRIGO DE LA CASA DEL PAN (BELÉN)
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miércoles, 29 de febrero de 2012
domingo, 25 de diciembre de 2011
CREDO SENCILLO PARA NAVIDAD
Yo creo en un niño pobre
que nació de noche en una cuadra,
arropado sólo por el amor de sus padres
y la bondad de la gente más sencilla.
Yo creo en un hombre sin importancia
austero, fiel, compasivo y valiente,
que hablaba con Dios como con su madre,
que hablaba de Dios como de su madre,
contando, llanamente, cuentos sencillos,
y por eso molestó a tanta gente
que al final lo mataron,
lo mataron los poderosos, los santos, los sagrados.
Yo creo que está vivo, más que nadie,
y que en él, más que en nadie,
podemos conocer a Dios
y sabemos vivir mejor.
Y doy gracias al Padre
porque Él nos regaló este Niño
que nos ha cambiado la vida,
y nos ha dado sentido y esperanza.
Yo creo en este niño pobre
y me gustaría parecerme a El.
José Enrique Galarreta
¡MIRA QUE ERES LOCO !!!
Nos han dicho que quieres volver a nacer otra vez.
Mira que eres loco ¿eh?
¿Pero no ves lo que somos y lo que estamos haciendo?
Y, sin embargo, Tú quieres venir.
Ya no sé si con tu gesto testarudo de volver cada Navidad
estás pretendiendo decirnos algo:
Que el cielo está siempre abierto, que hay estrellas para guiar nuestros pasos, que hay ángeles humanos a nuestro lado, que podemos hacernos tiernos como niños,
que el mundo puede ser nuevo y que Dios es Padre y Madre en nuestro desconcierto.
Que nadamos en abundancia mientras hay personas, hermanos nuestros y tuyos, que sufren hambre de pan,
de cultura, de cariño, de libertad, de dignidad...
Que tenemos un mensaje que se llama Evangelio, que todavía no es Buena Noticia para todos.
Que nos preocupamos mucho por nosotros
y nos justificamos dando limosna.
Si es así, Jesús, ven a nuestras casas esta Navidad.
Ven a nuestra ciudad, ven a nuestro grupo, ven a nuestro mundo.
Y ven, antes que nada, a nuestro corazón.
Ulibarri, Fl.
martes, 20 de diciembre de 2011
YO TE SALUDO MARÍA
Yo te saludo, María,
porque el Señor está contigo:
en tu casa, en tu calle, en tu pueblo,
en tu abrazo, en tu seno.
Yo te saludo, María,
porque te turbaste
–¿quién no lo haría ante tal noticia?–
mas enseguida recobraste paz y ánimo
y creíste a un enviado cualquiera.
Yo te saludo, María,
porque preguntaste lo que no entendías
–aunque fuera mensaje divino–
y no diste un sí ingenuo ni un sí ciego,
sino que tuviste diálogo y palabra propia.
Yo te saludo, María,
porque concebiste y diste a luz
un hijo, Jesús, la vida;
y nos enseñaste cuánta vida
hay que gestar y cuidar
si queremos hacer a Dios presente en esta tierra.
Yo te saludo, María,
porque te dejaste guiar por el Espíritu
y permaneciste a su sombra,
tanto en tormenta como en bonanza,
dejando a Dios ser Dios
y no renunciando a ser tú misma.
Yo te saludo, María,
porque abriste nuevos horizontes
a nuestras vidas,
fuiste a cuidar a tu prima,
compartiste la buena noticia,
y no te hiciste antojadiza.
Yo te saludo, María.
¡Hermana peregrina de los pobres de Yahvé,
camina con nosotros,
llévanos junto a los otros
y mantén viva nuestra fe!
porque el Señor está contigo:
en tu casa, en tu calle, en tu pueblo,
en tu abrazo, en tu seno.
Yo te saludo, María,
porque te turbaste
–¿quién no lo haría ante tal noticia?–
mas enseguida recobraste paz y ánimo
y creíste a un enviado cualquiera.
Yo te saludo, María,
porque preguntaste lo que no entendías
–aunque fuera mensaje divino–
y no diste un sí ingenuo ni un sí ciego,
sino que tuviste diálogo y palabra propia.
Yo te saludo, María,
porque concebiste y diste a luz
un hijo, Jesús, la vida;
y nos enseñaste cuánta vida
hay que gestar y cuidar
si queremos hacer a Dios presente en esta tierra.
Yo te saludo, María,
porque te dejaste guiar por el Espíritu
y permaneciste a su sombra,
tanto en tormenta como en bonanza,
dejando a Dios ser Dios
y no renunciando a ser tú misma.
Yo te saludo, María,
porque abriste nuevos horizontes
a nuestras vidas,
fuiste a cuidar a tu prima,
compartiste la buena noticia,
y no te hiciste antojadiza.
Yo te saludo, María.
¡Hermana peregrina de los pobres de Yahvé,
camina con nosotros,
llévanos junto a los otros
y mantén viva nuestra fe!
domingo, 18 de diciembre de 2011
A EJEMPLO DE JOSÉ Y MARÍA
Casi, casi, Navidad está llegando. En estos días, antes de empezar nuestras labores, pidamos con confianza y fe viva que lo que aún tenga que ser renovado lo sea.
Miremos a María y a osé, estrellas del Adviento, y que el Espíritu Santo nos moldee a su ejemplo. Oremos:
Te esperamos.
Te estamos esperando.
Este año va de veras la Navidad,
no va ha ocurrir como otras veces,
que montamos mucha fiesta
y no te hacemos hueco.
Verás, Señor, cómo mejoramos,
estamos más en sintonía contigo,
celebramos las cosas a tu manera.
Llevamos preparando el corazón
durante todo el Adviento,
adornamos las casas y las calles,
para que Tú entres en todos los corazones.
No permitas que la nuestra
sea,una Navidad folclórica;
ayúdanos a celebrar lo esencial
y a que sea tu Amor lo que nos una.
Entra, pasa, no hace falta que llames;
estamos todos esperándote,
vas a ser el Invitado principal
de estas navidades vividas Contigo.
Calma nuestras impaciencias;
que aprendamos, como José,
a dejar que las cosas sucedan
sin perder el equilibrio,
sin bloquearnos por la protesta,
sin rechazar al diferente,
sin juzgar con dureza.
Danos la sabiduría de José,
para pensar bien de la gente,
para dejar obrar a Dios,
y para apostar por la bondad del otro.
Haznos generosos como María,
para darte el sí,
para estar disponibles siempre
aunque no entendamos.
Ayúdanos a cuidar nuestra familia,
a mantener viva la comunicación,
a generar ternuras y detalles,
y a estar atentos a lo que necesita el otro.
Amén.
José "Pepe" Alonso
jueves, 15 de diciembre de 2011
TENEMOS VISITA
_ ¡¡Abrídme hermanos, soy yo ......!!
Que he venido de muy lejos y de muy alto. Estoy cansado porque vengo por un largo camino desde mi casa grande y confortable para estar con vosotros. La noche es muy fría aquí afuera. ¡Abrídme!
He venido, pero estoy esperando a vuestras puertas, no me gusta colarme de rondón ni daros órdenes desde fuera.
¿Sabéis quién soy?
¡¡ Sí, soy JESÚS !!
Yo he dado ya el primer paso, ahora os toca a vosotros decidir si me abrís o no vuestras puertas. Mi Padre os hizo libres.
Solo os pido que si no hay sitio para mi en vuestra casa, ¡por favor!, ¡Ponédle otro nombre a la Navidad!.
Si rechazas ser cristiano, no tiene ningún sentido celebrar la Navidad.
Sí, ya sé que es un bonito reclamo para hacer negocios a costa de los demás.
Pero yo te ofrezco un gran regalo, un extraordinario y magnifico regalo: ¡La Buena Noticia de que sois hijos de Dios.
_"¿Sí? ¿Y eso qué? ¿Qué nos puede aportar? ¿Qué podemos ganar?" me diréis.
Y yo os digo:
_ Vuestra vida cambiará totalmente porque en ella habrá esperanza, os mirareis todos como hermanos y así nunca estaréis solos porque descubriréis la alegría del compartir. Además, sabéis que contáis con una casa grande y confortable al otro lado de la muerte, donde ya no necesitareis seguir buscando la felicidad.
Supongo que ya me habréis abierto las puertas, que ya sentís la Navidad en vuestro corazón.
Si es así , os pido que no guardéis esta alegría para vosotros solos, repartídla.
No olvidéis que hay mucha gente que todavía no lo saben o quizás no lo recuerdan . También pudiera ser que el ruido en el que viven, no les deja oír la llamada, o quizás tienen la casa tan llena de cosas, que no tienen sitio para nadie, ni siquiera para Dios que llega a su puerta en forma de un mendigo.
Otros pensarán que la Navidad es un bonito cuento de hipócritas que el resto del año se olvidan de que son cristianos.
Pero para evitarlo estáis vosotros aquí en esta web dispuestos a anunciar:
¡¡Que ha llegado la Navidad!! Y que un año más, Yo, Jesús, me hago hombre entre vosotros .
¡¡ALELUYA, ALELUYA!!
¡¡Gloria a Dios en las Alturas y en la Tierra Paz a los hombres de buena voluntad!!
Fuente: Mª Carmen Martín Mendoza
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