martes, 13 de diciembre de 2011

GRITA, PROFETA



Has recibido un destino de otra palabra más fuerte:
es tu misión ser profeta, palabra de Dios viviente.
Tú irás llevando la luz en una entrega perenne,
que tu voz es voz de Dios y la voz de Dios no duerme.

VE POR EL MUNDO, GRITA A LA GENTE
QUE EL AMOR DE DIOS NO ACABA,
NI LA VOZ DE DIOS SE PIERDE.

Sigue tu rumbo, profeta, sobre la arena caliente,
sigue sembrando en el mundo
que el fruto se hará presente.
No temas si nuestra fe ante tu voz se detiene
porque huimos del dolor y la voz de Dios nos duele.

VE POR EL MUNDO, GRITA A LA GENTE
QUE EL AMOR DE DIOS NO ACABA,
NI LA VOZ DE DIOS SE PIERDE.


Sigue cantando, profeta, cantos de vida o de muerte,
sigue anunciando a los hombres
que el Reino de Dios ya viene.
No callarán esa voz y a nadie puedes temerle,
que tu voz viene de Dios y la voz de Dios no muere.
                                Emilio Vicente Matéu

lunes, 5 de diciembre de 2011

SI ÉL ES LA PALABRA...


«Cuando venga mi Hijo,
me callaré.
Si él es la Palabra
yo ¿qué?...
Belén está ya cerca,
casi se ve.
Se acaba la tarea
que comencé.
Porque cuando en mis brazos
nacido esté,
el "hágase" que dije
repetiré.
Y ya no diré nada.
Ya ¿para qué?
Si él es la Palabra
me callaré».

José Luis Martín Descalzo

jueves, 1 de diciembre de 2011

COMO JUAN, SEÑOR !!!




¡QUIERO SER COMO JUAN, SEÑOR!
Y que te sirvas de mí, para anunciar tu llegada
Y que me concedas la humildad, para saber que no soy sino tu siervo
Y que me hagas ver los signos de tu llegada



¡QUIERO SER COMO JUAN, SEÑOR!
Y colaborar contigo para que, tu Reino, sea una pronta realidad
Y que venga tu Palabra sobre mí y me empuje a proclamarla
Y que, sin miedo al que dirán, anuncie y denuncie lo que falta en el mundo
Y que, sin miedo a la prueba, anuncie y denuncie lo que sobre en el mundo



¡QUIERO SER COMO JUAN, SEÑOR!
Y que viva este momento, como un momento de gracia
Y que viva mi vida, como una llamada a darme por los demás
Y que viva mi existencia, como un pregón de esperanza
Y que viva mis días, sabiendo que Tú –tarde o temprano- llegarás



¡QUIERO SER COMO JUAN, SEÑOR!
Y ser un heraldo, aunque sea minúsculo, de tu presencia
Y ser un heraldo, aunque sea insignificante, de tu llegada
Y ser un heraldo, aunque me asalten las dudas, de tu grandeza
Y ser un heraldo, aunque me cueste el desierto, de tu nacimiento



¡QUIERO SER COMO JUAN, SEÑOR
Rescatando, de los caminos perdidos, a los que andan sin esperanza
Levantando, de los caminos torcidos, a los que cayeron abatidos
Alegrando, de los caminos melancólicos, a los que dejaron de sonreir
Recuperando, de los caminos confundidos, a los que creyeron tenerlo todo



¡QUIERO SER COMO JUAN, SEÑOR!
Un constructor de sendas para los que te busquen
Un arquitecto de autopistas para los que te deseen
Un elevador de puentes, para los que te quieran encontrar
Un ingeniero de pistas, para los que quieran vivir contigo


P. JAVIER LEOZ

lunes, 28 de noviembre de 2011

CREEMOS



Creemos en Jesús de Nazaret,
que no predicó leyes ni sistemas,
sino el Reino de Dios.
Creemos en Jesús.
A su luz y con su fuerza, podemos vivir, obrar, sufrir y morir en este mundo,
de forma verdaderamente humana,
sostenidos por Dios,
empeñados hasta el fin en la lucha
por el ser humano.
Creemos en Jesús,
esperamos el Reino que anunció
y nos comprometemos a trabajar
sin descanso para llevar a todos
los seres humanos a este Reino.
Hans Küng

DIOS ESTÁ VINIENDO

Dios está viniendo.
Él viene en su Palabra,
en su Espíritu que nos da la fe,
en los sacramentos de la Iglesia,
en las luchas y alegrías de la vida,
en cada uno de nuestros hermanos,
sobre todo en los más pobres y sufridos.
Hay que saber esperar a Dios.
Hay que saber buscar a Dios.
Hay que saber descubrir a Dios.

Y mira que hay muchos que se cansan de esperar,
porque la vida se ha puesto muy dura
y los poderosos siempre aplastan al pueblo.
Y hay muchos que no saben buscar a Dios
día a día, en el trabajo, en casa, en la calle,
en la lucha por los derechos de todos,
en la oración, en la fiesta alegre de los hermanos unidos,
e incluso más allá de la muerte.

El maíz y el arroz están naciendo, hermosos.
Ha llegado el Adviento.
Luego llegará la Navidad.
Dios está llegando siempre.
Abramos los ojos de la fe,
abramos los brazos de la esperanza,
abramos el corazón del amor.

En ese Dios que siempre viene,
os abraza vuestro hermano.

Pedro Casaldáliga